Benicadell Esportiu

Pinchazo inoportuno

Tal como anunciábamos la pasada semana, este pasado sábado 20 de Septiembre se celebró la novena edición del rally de GANDIA, prueba puntuable para el campeonato regional de rallyes de la Comunidad Valenciana. Esta edición contaba con tres etapas y siete tramos a disputar: Beniarrés, Vall de la Gallinera y Vall de Ebo, este último bordeando el conocido Barranc del Infern.

Destacable la presencia del piloto Lituano, Marcis Kenaus, a la postre vencedor del rally a los mandos de un Mitsubishi Lancer Evo X, el cual se presentaba en la salida del rally con el propósito de probar esta montura de cara al próximo rally Villa de LLanes. El pódium del rally lo completaban el Castellonense Santiago Carnicer y el Cantabro Javier Polidura, ambos con sendos Ford Fiesta R5. 

Por lo que respecta a nuestra pareja local; Angel Padilla y el ontinyetí Oscar Molllá, corrían suerte dispar  ya que, a raíz de diversos problemas, se hundían en la clasificación general a las primeras de cambio, pero todo sea dicho, si cumplían su objetivo principal; disfrutar y hacer que los aficionados lo pasasen en grande.

Después de esta breve introducción, dejemos que sea el propio Oscar el que nos cuente sus vivencias en esta rally montado en el asiento de la derecha del espectacular Ford Sierra RS Cosworth.

“Hola amigos, nuestra aventura empezaba cerca de las 9 de la mañana en Gandia, lugar de salida del rally. Nos desplazamos hasta la cercana población de Castellon de Rugat, donde iniciamos el primer tramo del rally; A- Benicadell. Este tramo cuenta con una bonita subida y una espeluznante bajada plagada de trampas y caminos secundarios que nos provocaban cierta preocupación.

Nervios, dudas, concentración…..5, 4, 3, 2, 1,  vamosssssssss…….

Tan pronto nos dan la salida, aprecio que Angel quiere cumplir su propósito y el sierra se mueve mucho, con constantes derrapadas  que provocan que se llene de humo el habitáculo; pero me doy cuenta rápidamente que ando un poco oxidado y que me cuesta seguir su ritmo con las notas, lo suficiente para que, en un zona rápida  en cuarta para frenar a una curva lenta de segunda, me retraso un instante, lo justo para llevarnos un buen susto y casi terminar nuestro rally a las primeras de cambio. A partir de este momento, recupero la concentración y empiezo a disfrutar de las larguísimas derrapadas que Angel controla con gran maestría.

Finalizado el tramo, detectamos que la temperatura de motor  no descendía, quizás por un problema en el ventilador, y que podía posibilitar nuestro fin en este bonito rally. Con prudencia salimos al tramo B- Vall de la Gallinera. Bonito y muy deslizante, y donde había que correr, pero controlando la temperatura de motor…

Un kilómetro y medio, normalidad, coche bien, ritmo bien, y de repente escucho a Angel por el interfono: “ tio creo que hemos pinchado “. Parada obligada a cambiar la rueda, lo cual nos dejaba sin opciones de ocupar un puesto razonable en la clasificación general del rally. Perdemos mucho tiempo cambiando la rueda, y con esto, una importante penalización  que nos hunde en la clasificación. Continuamos el tramo y la temperatura sigue muy alta, pero lo terminamos y llegamos a la asistencia.

Un simple fusible casi nos hace abandonar el rally, pero seguimos y con más ganas que nunca. La segunda pasada por Benicadell es otro desparrame de derrapadas, Angel le esta cogiendo el punto a la nueva montura y ya se permite mantener el coche muchos metros de costado: lo aprecio por el rabillo del ojo al ver a los tifossi saltando cuando aparece el sierra avanzando totalmente de lado.

Más de lo mismo en la segunda pasada por Vall  de la Gallinera, pero aquí detectamos un molesto morreo del coche a la entrada de la curvas, quizás por un asfalto muy deslizante y unos neumáticos ‘en las últimas’. Angel no  esta contento, cuando las condiciones del asfalto no son muy buenas, siempre acostumbra a decirme: “Oscar tranquilo, si el morro entra, del culo ya me encargo yo”.

En este caso,  el morro no quería entrar, pero esto no nos impide terminar el tramo y llegar a la segunda asistencia en Gandia, justo a la hora de comer, lo cual nos viene de lujo para recuperar energías y detectar que los neumáticos delanteros están en los alambres.

Después de comer reanudamos nuestra aventura, tan solo quedaba una pasada por el tramo A-Benicadell y dos seguidas por el C-Vall de Ebo, con sus impresionantes barrancos. Salimos con el fin de terminar sin contratiempos, lo cual conseguimos no sin antes dar rienda suelta a la caballería del RS; así nos lo hacían saber amigos y aficionados ubicados la mayoría de ellos en las paellas del final de tramo de Vall de Ebo, donde me permití por un instante, el lujo de levantar la cabeza, dejar de leer las notas y disfrutar desde un lugar privilegiado de los derrapes controlados de semejante aparato bien gobernado por su patrón Angel Padilla.

Y aquí amigos termina nuestra aventura, una más que hemos disfrutado y que espero hayáis compartido desde la cuneta. No seria de recibo despedirme sin agradecer a la redacción de benicadellesportiu este espacio para contaros nuestras aventuras y, como no, a toda la gente que nos ha apoyado durante el rally saltando a la carretera cuando pasaba el Ford Sierra RS Cosworth con el dorsal 14.

Un abrazo a todos y………saludos racing.”